INSTITUTO TECNOLÓGICO DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY
México contemporáneo
Profra. Martha García Damián
Alumno: Joel Esparza Flores
Matrícula: 463007
Salón: A3 202, 9L
El problema de la escasa práctica de esta actividad, la lectura en México, incluye diversos factores que van desde lo “micro” a lo “macro”, lo que lo hace muy complejo.
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La mayoría de las veces, se culpa al gobierno y a las instituciones educativas por no proponer y llevar a cabo una campaña para lograr una adecuada “cultura de la lectura” en México, pero el problema por el cual los mexicanos no leemos cosas que incrementen nuestro capital cultural y capacidad crítica, proviene del núcleo de la comunidad, la familia. La mayoría de los padres de familia no fomentan la lectura en sus hijos, sino su capacidad artística al comprarles libros para colorear en vez de libros que desarrollen su imaginación y mentalidad, complementando la “no lectura” con su ejemplo, ya que 6 de cada 10 hogares mexicanos no ha comprado un libro.
A mi parecer, las instituciones educativas han cometido dos errores de gran importancia: los padres y las instituciones educativas, han formado una idea de la lectura como algo tedioso y obligatorio, lo cual en mi opinión es algo perjudicial ya que a los niños y jóvenes no se les enseña a leer, otro problema clave, si no sabes leer, simplemente no lees y mejor te enfocas a otras cuestiones como la televisión.
Por otro lado, el segundo error radica en como se constituye la “campaña de lectura”. No se proponen verdaderas soluciones a este problema, los cuales deben de ser atacados y una posible solución sería establecer contenidos de acuerdo a la realidad del lector y de acuerdo a su capital cultural, por ejemplo, las pretensiones de la SEP de que un niño lea 20 libros en un año escolar, comentadas en el texto, son imposibles, pero si puedes ir fomentando un gusto en la lectura con pequeños detalles, como complementar el escrito con una imagen de un tamaño considerable, que la extensión de los textos vaya creciendo mientras mayor edad se tiene, aunque muchos adultos sólo compran libros por la extensión y no por el contenido de éstos, o simplemente no forzando al individuo a leer, sino fomentar su iniciativa propia.
Así mismo, este problema es muy difícil de disminuir y aún más de erradicar, dado el contexto en que se encuentra nuestra sociedad, la del consumo, en el que el entretenimiento vende más que la educación y la cultura, he ahí los datos arrojados de que se producen mensualmente casi 20 millones de tirajes de revistas de entretenimiento contrario a los escasos e ínfimos 100 mil de lectura abierta especializada. A los mexicanos no nos interesa leer y menos al gobierno que nos sigue manteniendo enajenados, evitando que se lea más para incrementar la cosmovisión de los individuos y que éstos cuestionen cada evento, ya se político, social o cultural, conservándolos bajo la realidad de los noticiarios nocturnos principalmente.
En cuanto a los datos sobre el porcentaje del gasto total de las familias destinado a comprar libros, el cual es del 1.5% , puede tener 3 distintas lecturas: que a las familias mexicanas no les interese comprar libros, que las familias mexicanas no sepan leer ya que estamos en un país de 40 millones de analfabetas, o que las familias no tengan dinero para comprar libros y estén más preocupados por comer que por leer
Es importante que actuemos de inmediato sobre este asunto, ya que si no se hace nada seguirá creciendo de manera exponencial y es importante que no nos fijemos en los países europeos, ya que llevan una ventaja que es muy difícil de igualar, pongamos los ojos en los países en desarrollo y elaboremos la pregunta de porqué países como Costa Rica, Chile o Nigeria publican más títulos que México, igualarlos o superarlos es posible.
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